23 jun 2011

Se pinchó el globo

El Clausura 2011 finalizó el domingo pasado pero aún quedaba algo por definir: quién acompañaría a Quilmes en el descenso directo.
Gimnasia de La Plata empezó la 19° fecha con un pie en la B Nacional. Sin embargo, estuvo a tan solo un minuto de salvarse, si no hubiera sido por el gol de Cellay sobre el cierre del partido, que decretó el empate 2 a 2 con Boca. Huracán por su parte, estaba en Promoción pero claro, el 5-1 que le propinó Independiente no ayudó en su objetivo. Ambos resultados obligaron a Gimnasia LP y Huracán a jugar un desempate para definir quién descendía directamente y quién se medía con San Martín de San Juan en la Promoción.
Miércoles 14:30 hs., en La Bombonera, fue la cita. El resultado, un contundente 2-0 a favor de los platenses, que manejaron el partido de comienzo a fin. De mitad de cancha para adelante, Gimnasia hizo lo que quizo y a los 15 minutos abrió el marcador con el gol de Lucas Castro. A partir de ese momento Huracán, que ya había demostrado tener el plantel más pobre de la Primera División, se sumió en los nervios y en la desesperación. Nervios (o irresponsabilidad) que lo llevaron a terminar el primer tiempo con 9 jugadores, luego de la expulsión de Darío Soplan y su goleador, Javier Cámpora.
Ya en el segundo tiempo, los dirigidos por Darío Ortíz continuaron con su monólogo y sentenciaron el 2 a 0 de la mano de Claudio Graf. De esta manera, el Globo sufrió su tercer descenso a la B Nacional (1999 y 2003). Pero atentos, que Gimnasia no está a salvo todavía, deberá afrontar la dura Promoción con los sanjuaninos, primero el domingo a las 19:10, de visitante, y luego el próximo jueves en La Plata. En los últimos años los hinchas del Lobo demostraron tener corazones fuertes pero... ¿Aguantarán dos partidos más?

19 jun 2011

River en terapia intensiva

Luego de 110 años de historia, de triunfos, de títulos, llegó el momento que el ambiente futbolístico argentino nunca se imaginó, River Plate deberá jugar la Promoción para evitar el descenso. La peor dirigencia de la historia -presidida por José María Aguilar-, una nueva que no ayudó de mucho y técnicos y jugadores que no estuvieron o no están a la altura de uno de los cuadros más importantes del país, generaron el bajo promedio que lo hunde en esta situación.
River tuvo chances en este campeonato, dependiendo de sí mismo, de evadir este momento crítico pero le falto todo. Le faltó fútbol. Le falto actitud tanto en el cuerpo técnico como en los jugadores, con excepción de Almeyda y Ferrari que en estos últimos partidos fueron los únicos que pusieron el pecho por el equipo. Pero sobre todo, le falto capacidad de reacción ante los resultados adversos, parecían bajar los brazos con el primer golpe. Los jugadores nunca se "rebelaron", durante los partidos, a las indicaciones del técnico que no daban resultados. Juan José López tardaba muchísimo a la hora de hacer los cambios -si es que los hacía-.
Todos estos problemas quedaron al desnudo en el partido de la última fecha del Clausura 2011, el partido más importante de la historia de River. Con un Monumental repleto, al igual que todo el campeonato y estos últimos años, el equipo de J.J. no pudo con un Lanús que se sentó a ver que hacía su rival y contraatacó en dos oportunidades. Eso le bastó al granate para ganar 2 a 1 y sentenciar a River a jugar la Promoción con Belgrano de Córdoba.
Éste miércoles a las 21 hs. el equipo más ganador de certámenes locales visitará a un pirata que buscará arrebatarle toda la gloria obtenida en su historia.

15 jun 2011

Época de retiros

Éste último fin de semana tres jugadores de mucha historia en el fútbol argentino se despidieron de sus hinchadas: Martín Palermo, Marcelo Gallardo y Ariel "El Chino" Zárate.
¿Qué se puede decir de Palermo que no se haya hecho aún? 306 goles alrededor del mundo, máximo goleador de la historia de Boca, máximo goleador en La Bombonera, quinto goleador argentino junto con José Sanfilippo con 227 goles y es el jugador más veterano en debutar y convertir con la Selección argentina en una Copa del Mundo (Sudáfrica 2010). Con una carrera futbolística de película, Martín Palermo, se despidió (oficialmente) de los hinchas de Boca el domingo frente a Banfield (1-1 sin gol del Loco), si bien el delantero ya confirmó que va a estar en la última fecha frente a Gimnasia en La Plata tuvo una despedida acorde a su trayectoria y sus éxitos en el cuaro xeneixe. Seguramente La Bombonera lo verá una vez más en su partido despedida.
Muy diferente fue el retiro de Marcelo Gallardo, casi exiliado en el fútbol uruguayo, el Muñeco se consagró campeón con Nacional luego de vencer en la final a Defensor Sporting por 1 a 0. Ingresó faltando 24 minutos para el final del encuentro y, sin tener influencia en el resultado del partido, mostró su clase intacta de hace 18 años. Los medios uruguayos lo bañaron en elogios "Dejó en la cancha esa imagen que impuso, como marca registrada, a lo largo de su carrera. La hinchada le brindó un canto permanente en reconocimiento a su profesionalidad. Se retiró un grande". Gallardo obtuvo títulos en todos los clubes en los que jugó: ocho en River, tres en Mónaco, uno en Paris Saint Germain, uno en el DC United de los Estados Unidos, éste último en Uruguay y alcanzó la medalla dorada en los Panamericanos de 1995 con la Selección argentina. Un total de 15 títulos para un histórico del fútbol local que se fue sin despedida en el país, ojalá los dirigentes de River reaccionen y le hagan un humilde partido homenaje finalizado en torneo.
Por último, otro que dijo adiós a la hinchada que lo tiene de ídolo y referente es Ariel "el Chino" Zárate. Carrera extraña la de Zárate si las hay, surgido de la inferiores de Vélez nunca pudo jugar un partido en la primera de ese club. Se desempeñó en Italia, Alemania, México y España para recaer en el ascenso argentino, Morón y Tristán Suárez fueron sus rumbos hasta que encontró su lugar en el mundo, Floresta. Llegó a All Boys en 2007, cuando el club se encontraba en la B Metropolitana, rápidamente obtuvo el ascenso a la B Nacional y de allí escaló hasta la Primera División del Fútbol argentino. Finalmente con 37 años pudo debutar en la máxima categoría de nuestro fútbol. Junto a sus compañeros, mantuvo al club en la categoría y luego se despidió. Su única deuda en el fútbol será no haber logrado marcar goles en Primera.