17 ago 2010

Culebrón invernal

El jueves 12 de agosto Juan Román Riquelme firmó su contrato con Boca, el cual unirá al jugador y al club por cuatro años más por una cifra de dinero enorme para el fútbol argentino. Pero el acuerdo no significa sólo eso, sino también el final de la novela de invierno del 2010 que me deja varias reflexiones.
Riquelme quedó libre el 30 de junio pero el ida y vuelta no empezó ahí: a principios de mayo el jugador se lesionó, el torneo terminó y todos pensaban en el Mundial. Ameal, a pesar de sus pocos conocimientos futbolísticos, empezó a consultar por posibles refuerzos y parecía no darle demasiado interés al contrato de Román, lo que molestó al jugador por que lesionado y sin club todo iba a ser más difícil.
Desde mi humilde opinión Ameal claramente no lo quiere a Riquelme en el club (menos con sus exigentes requisitos), lo contrató casi por una "obligación política" debido a las elecciones presidenciales que habrá en Boca en 2011. Si el actual presidente no hacía lo imposible por que el ídolo del club se quede posiblemente eso le jugaría en contra para la campaña, por lo tanto, se dedicó al discurso políticamente correcto de "todos queremos a Riquelme en Boca". Por otro lado si Ameal pierde las elecciones del año que viene seguramente se irá diciendo que hizo lo mejor para Boca pero en realidad va a suceder el mando de un club hipotecado a nombre de Juan Román Riquelme.
Por parte del jugador no demostró con sus actitudes el supuesto amor que tiene por el club. Cuando le ofrecieron un año pidió tres y más plata, cuando le ofrecieron los tres años y más plata, quería cuatro y la cifra exorbitante que ya todos sabemos (con la cual se convirtió por lejos en el jugador mejor pago del fútbol argentino). Se manifestó públicamente en todo tipo de medios, casi "apurando" a los directivos de Boca para que le renueven el contrato y amenazando con que sus representantes podían negociar con cualquier club. Otra estrategia de Riquelme fue decir que estaba para volver de la lesión en la cuarta o quinta fecha y así entusiasmar más a sus queridos hinchas y al DT de Boca, Claudio Borghi, quien también es amigo de Román y se mostró a favor de su continuidad en todo momento (otro punto de presión para los dirigentes). Claro ahora que ya firmó contrato dicen que volverá recién entre la séptima y la décima, y hasta dicen que si no llega tampoco lo apurarán. Conclusión: Riquelme jugó con el sentimiento y el cariño de los hinchas de Boca para ser noticia todos los días en los diarios y noticieros, se hizo el enojado pero terminó aceptando la oferta que tanta risa le dio.
Para terminar, el único que quiso hacer las cosas bien fue el único que salió perdiendo, Daniel Angelici quien se mostró en contra de que el club pague una cifra así por un contrato y terminó abandonando su cargo como tesorero de la institución xeneize.

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